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Mindfulness
Mindfulness o atención plena, nos ayuda a crear una pausa para observar y estar atentos al momento presente, aumentando nuestra capacidad de darnos cuenta de lo que está pasando. Dejar de controlar nuestra mente utilizando la observación y dejando que las cosas sean como son. El espíritu de la atención plena consiste en practicar por el mero hecho de practicar. En lugar de hacer una práctica, la práctica nos hace a nosotros, y la vida misma se convierte en nuestra maestra de meditación y en nuestra guía. Con mindfulness la vida es nuestra práctica.
 
Mindfulness se traduce en Pali como “Sati” y en Sanscrito como “Smriti”, que quiere decir recuerdo, memoria. ¿Pero recuerdo de qué? Recuerdo de volver a casa, a lo que somos realmente, a la conciencia del ser. Un reencuentro y redescubrimiento de quienes somos, tal y como decía Sócrates: “Conócete a ti mismo”.
 
La conciencia es un hábito, el hábito de reconocer que siempre está ahí, presente en cada uno de nosotros, incluso cuando nos perdemos y mantenemos absorbidos por la incesante charla mental. El momento presente es un lugar de poder, ya que fuera de él no hay nada más. La atención plena consiste en ser amablemente conscientes de todo lo que ocurre, y abrirnos al momento presente tal cual es y no como querríamos que fuese. Practicar la atención plena significa comprometernos plenamente a estar presentes en cada momento.
 
La práctica nos invita a observar con desapego los viejos patrones mentales y creencias dañinas que perjudican nuestro bienestar y nuestra salud. A dejar de autolimitarnos y reducirlo todo al “es que yo soy así”, para empezar a desarrollar una visión mucho más amplia de todo lo que acontece en nuestras vidas, y de cómo reconocer nuestro verdadero potencial.

Mindfulness nos permite aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, aquí y ahora, en el momento presente. Es una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de trabajar conscientemente con nuestro estrés, dolor, enfermedad, pérdida o con los desafíos de nuestra vida.
 
“No puedes detener las olas, pero puedes aprender a surfear”.
 
En la actualidad existen innumerables estudios científicos que ponen de relieve los beneficios de la práctica regular de mindfulness, aunque con especial importancia los dirigidos hacia la reducción del estrés, la ansiedad y sus consecuencias. Mindfulness está siendo aplicado en los estudio más recientes de neurociencia en la investigación de la neuroplasticidad del cerebro, es decir, los cambios que se producen en el cerebro en su interacción con la experiencia del entorno, comprobándose que la práctica de la atención plena facilita la creación de nuevas conexiones o sinapsis neuronales, evitando de ese modo la aceleración del deterioro cognitivo con los años. Además numerosos estudios muestras los efectos beneficiosos se llevan a cabo en todo tipo de patología, enfermedades y adicciones.
 
La meditación de atención plena no tiene nada que ver con pulsar un interruptor que nos catapulte a otro lugar, que nos despoje de determinados pensamientos y nos ayude a cultivar otros, ni con poner la mente en blanco o permanecer tranquilos y relajados. La meditación es, en realidad, un gesto interno que permite que nuestro corazón y nuestra mente cobren conciencia del espectro completo del momento presente por el simple hecho de que esta sucediendo.
 
Te invitamos a que descubras por ti mismo la experiencia de la práctica,  uniéndote a un reducido grupo semanal de meditación en donde experimentarás tu propia práctica y como llevarla a las actividades y al ritmo de tu día a día.
 
“Solo amanece el día para el que estamos despiertos”. Thoreau

Cada semana durante una hora abrimos el espacio para la práctica en grupo.
Horario: Cada martes de 20:30h a 21:30h
Precio: 30 €/mes
SIN matrícula. PLAZAS LIMITADAS